El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó suspender durante tres días los ataques contra Kiev, en medio de la llegada a Moscú de los enviados de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes buscan reactivar las conversaciones para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
La medida comenzó desde la medianoche de este sábado y, según el Kremlin, está relacionada con los preparativos de las reuniones que los emisarios estadounidenses sostendrán en Rusia y posteriormente en Ucrania.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció también una pausa en los ataques contra Moscú hasta el lunes, como gesto de reciprocidad y con el objetivo de facilitar las conversaciones diplomáticas.
Los enviados estadounidenses llevan una propuesta para intentar avanzar hacia el final del conflicto. Sin embargo, las negociaciones enfrentan importantes diferencias entre Moscú y Kiev y el proceso de paz permanece estancado desde hace varios meses.
La pausa temporal de los ataques representa un nuevo intento de abrir espacio a la diplomacia, aunque todavía no existe un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania.
